
LA MARCHE DE L´EMPEREUR
Hoy al fin vi el documental ganador del Oscar del año pasado (mejor tarde que nunca), lo bueno es que no dejó de cumplir mis expectativas.... hoy declaro mi admiración a los pingüinos, y le brindo tributo a estos seres que realizan un ritual de vida digno de considerar.
En primer lugar, la naturaleza donde ocurre parte de sus vidas es uno de los "desiertos" más fríos de nuestras tierras, sí!! y ellos, cómo bien dice el documental, se quedaron allí y llegan cada cuatro años a hacer honor a su nombre.

Llegar a un lugar inóspito es una cosa, otra más meritoria es poseer una posible brújula biológica y ubicarse tan extraordinariamente que todos los pingüinos llegan a encontrarse, claro está las excepciones siempre existen (yo me hubiese perdido lo juro!!)......
Ahora hago referencia a la vivencia en pareja de estos animales y me parece envidiable su conducta, partiendo por reconocerse entre ellos; es como encontrar al amor de tu vida entre una muchedumbre del estadio nacional, reconocerse y estar tan compenetrados que aunque existan miles iguales, se sabrían identificar. Aaaaaaaaaaa (léase como suspiro) y volviendo a la realidad, esta pareja de pingüinos se cuidan, acarician con infinita ternura y realizan una danza ritual en cada uno de sus actos.
La danza que con mayor cautelan realizan es la del traspaso de su cria desde el regazo de la madre a un regazo paterno, es como si una mujer embarazada traspasara cuidadosamente el bebé al regazo del padre todo en pro del bebé... así es como comienzan una larga travesía. La madre por su parte se encamina hacia el mar a alimentarse y traer alimento para su cría ( esa es hembra pue´!!! y "aperrada" como decimos los chilenos) tarda en eso 2 meses, y si es que llega a buen término volverá con comida para su hijo.
El padre acargo de la cría la cuida con estoismo (ese es macho pue´!!! yo quiero uno igual) soporta el frío, el viento blanco de la nieve, soporta el hambre extremo (no come durante 4 meses, wuoooo!!!) y más aún, cuando ya está decayendo por falta de calorías, le entrega comida a su hijo de su estomago arriesgando su vida, aaaaahhh y espera como el mejor de los maridos a su querida mujer.
La cría crece con los mejores genes, los de los pingüinos emperadores...
Ellos están juntos, se encuentran, se reconocen y forman un ejemplo de familia y de sacrificio, todo en forma innata, todo lo llevan en lo más recondito de su ser, no se lo cuestionan "lo hacen"...
Me pregunto si nosotros podemos considerarnos "el ser vivo más inteligente" .. ¿tendremos en nuestros genes tanta nobleza y sentido de la vida?... siempre querré creer que sí ... por eso y mucho más de lo que vi, pingüino emperador eres otro ser más de los que admiro

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